México, nuestro movimiento

Tiempo presente. Se rumorea por todas partes la necesidad de actuar, se dice una obligación a la par que en NUESTRO PAÍS es una NECESIDAD. En México se habla de Xóchitl Gálvez y de Juanito en el PRI, de Wikileaks y la jornada, de las carencias del sistema mexicano de justicia y la polémica que desató “Presunto culpable” (Nuestra indganción no debió ser menor)… Ahora del mundo oímos con incredulidad y también admiración sobre libia, sobre Gadafi y los mercenarios africanos, de las protestas de estudiantes alrededor del globo, también fuimos testigos de las victorias de las redes sociales en Egipto, SOMOS TESTIGOS.

Todos los eventos que se han venido sucediendo en este 2011 son muestras significativas de un cambio real, donde los ciudadanos de todas partes reclamamos libertad e igualdad en tan distintas formas; están aquellos que se van a la calle y se lanzan en protesta, están estos otros que apoyan pasivamente toda muestra de rebelión con un “¡sí, vamos!”, aquellos que manejan las redes sociales como una nueva herramienta con la cuál encontrar una pizca de solidaridad, están también el escritor y el artista al igual que el académico. Estamos los estudiantes y los docentes. Todos estamos y sin embargo ocultos detrás del anonimato.

Vamos, mostremos un poco de coherencia con el mundo y nosotros mismos, dejémonos de idealismos para pasar a la práctica de nuestros valores… al fin y al cabo somos (NOSOTROS LOS CIUDADANOS) los que tenemos la última palabra. ¿Qué México queremos? Ya basta de hipocresía, desigualdad y tanta basura que compramos tan barata y pagamos tan cara. Hoy escribo harto de todas estas situaciones que día a día me empujan a encararme frente a frente con la realidad y notar que su perversidad es mayor cada vez que la miro. Mexicano: ¿Qué quieres? ¿Acaso no te das cuenta en donde estas parado? Esto ya no  es México. México sólo es de los Mexicanos. Reclamemos patria.

Mr. Writer

La Torre.

La narración bíblica lo señala, la soberbia humana fue castigada con la incapacidad de entender los idiomas extranjeros…

“Todo el mundo tenía el mismo idioma y usaba las mismas expresiones. Pero al emigrar los hombres desde Oriente, encontraron una llanura en la región de Sinear, y se establecieron allí.

Entonces se dijeron unos a otros: <<Vamos a hacer ladrillos y cocerlos al fuego.>> El ladrillo reemplazó la piedra y el alquitrán les sirvió de mezcla. Después dijeron: <<Construyamos una ciudad con una torre que llegue hasta el cielo. Así nos haremos famosos y no nos dispersaremos por todo el mundo.>>

Yavé bajó para ver la ciudad y la torre que los hombres estaban levantando, y dijo Yavé: <<Veo que todos forman un sólo pueblo y tienen una misma lengua. Si esto va adelante, nada les impedirá desde ahora que consigan todo lo que se propongan. Pues bien, bajemos y confundamos ahí mismo su lengua, de modo que no se entiendan los unos a los otros.>>

Así Yavé los dispersó sobre la superficie de la tierra, y dejaron de construir la ciudad. Por eso se le llamó Babel, porque allí Yavé confundió el lenguaje de todos los habitantes de la tierra, y desde allí los dispersó Yavé por toda la tierra.”

Si bien es cierto que el relato de la Torre de Babel es de origen bíblico y por ende teológico, se refiere a un hecho de la humanidad digno de destacar. Por medio de una lengua y un interés común, la humanidad se agrupa, convive y trabaja en paz para lograr su cometido que se ve interrumpido únicamente por la intervención divina.

Hoy en día la situación es distinta, nuestro razonamiento excede límites impuestos por la religión pero nos vemos separados, trabajando aisladamente y muchas veces en contrapeso, sin entender que dentro de nuestra cooperación y apoyo mutuo se encuentra nuestra verdadera fuerza como humanidad. Hay mucho por lo cual luchar en el mundo en que nos tocó vivir; la libertad, la igualdad de oportunidades, el combate a la ignorancia y la credulidad.

Este espacio tiene como finalidad la difusión de opiniones para motivar la discusión y debate, creando un combate simple pero eficaz a la ignorancia y pasividad de la sociedad moderna.

Los constructores; nosotros, los ladrillos; la palabra y la razón, la Torre; el conocimiento y la meta; la libertad.

Consejo de la Torre de Babel.