México, nuestro movimiento

Tiempo presente. Se rumorea por todas partes la necesidad de actuar, se dice una obligación a la par que en NUESTRO PAÍS es una NECESIDAD. En México se habla de Xóchitl Gálvez y de Juanito en el PRI, de Wikileaks y la jornada, de las carencias del sistema mexicano de justicia y la polémica que desató “Presunto culpable” (Nuestra indganción no debió ser menor)… Ahora del mundo oímos con incredulidad y también admiración sobre libia, sobre Gadafi y los mercenarios africanos, de las protestas de estudiantes alrededor del globo, también fuimos testigos de las victorias de las redes sociales en Egipto, SOMOS TESTIGOS.

Todos los eventos que se han venido sucediendo en este 2011 son muestras significativas de un cambio real, donde los ciudadanos de todas partes reclamamos libertad e igualdad en tan distintas formas; están aquellos que se van a la calle y se lanzan en protesta, están estos otros que apoyan pasivamente toda muestra de rebelión con un “¡sí, vamos!”, aquellos que manejan las redes sociales como una nueva herramienta con la cuál encontrar una pizca de solidaridad, están también el escritor y el artista al igual que el académico. Estamos los estudiantes y los docentes. Todos estamos y sin embargo ocultos detrás del anonimato.

Vamos, mostremos un poco de coherencia con el mundo y nosotros mismos, dejémonos de idealismos para pasar a la práctica de nuestros valores… al fin y al cabo somos (NOSOTROS LOS CIUDADANOS) los que tenemos la última palabra. ¿Qué México queremos? Ya basta de hipocresía, desigualdad y tanta basura que compramos tan barata y pagamos tan cara. Hoy escribo harto de todas estas situaciones que día a día me empujan a encararme frente a frente con la realidad y notar que su perversidad es mayor cada vez que la miro. Mexicano: ¿Qué quieres? ¿Acaso no te das cuenta en donde estas parado? Esto ya no  es México. México sólo es de los Mexicanos. Reclamemos patria.

Mr. Writer

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Sueños de libertad

¡Plaudite amici, comedia finita est!

Al contrario mis queridos, el espectáculo recién comienza…

Sueños de libertad, existen. Sueños que no son más que breves alusiones al ideal de verdad. ¡Necesitamos saber! Ya lo han dicho muchos antes; ¡sueños de libertad! , necesitamos el ideal, necesitamos multiplicar este sueño.

¿Pero, porqué darle importancia? Es la cruda realidad. Lo sé, la realidad política en la actualidad, pasa de la farsa a risible comedia y de ahí a la burda incompetencia. No hablamos ya de egocentristas autoritarios, hablamos de los más lamentables espectáculos de ignorancia y estupor. La realidad de la democracia es la misma que hace viente años, la  misma vieja desinteresada; La apatía general, el anciano conservador, el inútil intelectual crítico que observa cómodo desde la posición de espectador que nunca ha de abandonar, y el joven que lo quiere abarcar todo desde su temprana ansiedad…

Hablemos entonces de libertad, nuestra libertad. Como hombres y mujeres; como hombres libres, nuestra realidad no reside en la ley, no es un derecho y no puede ser medido por ningún código civil. La libertad es la única forma en que podemos permitirnos vivir, es parte de un código moral que debería incluir a todos. Libertad, no como utopía social, sino como el decreto innato que todo hombre debe seguir para jactarse de ser tal.  El hombre proyectado como su derecho de existir. Hay que reclamar tal derecho, porque de no hacerlo estamos aceptando otro código de moralidad. Sueños de libertad, necesitamos expandir este ideal…

Los sueños están en el horizonte. Caminemos dos pasos. Aunque los sueños se alejen dos pasos más y el horizonte otros diez, caminemos. Porque para eso sirven los sueños; sirven para caminar. Caminemos entonces.

Mr. Writer